viernes, 18 de mayo de 2012

Carta de motivación para el Erasmus

Entre los documentos que me pedían en mi universidad para solicitar la beca Erasmus se encontraba uno bastante simple pero que a la vez no dejaba de ser algo farragoso: la carta de motivación. Una "carta" donde expusiera los motivos que me empujaban a querer irme de Erasmus. Algo simple, porque no tenía que tener más de una página de extensión y porque en teoría no es algo que se miren; pero farragoso porque no se suele saber cómo empezar y piensas que a lo mejor sí que les da por leérsela y encuentren algo que no les guste o que, en comparativa con otra, la tuya sea peor.

Sí, se supone que no se la miran, salvo cuando optan dos o más alumnos a la misma plaza y ha habido empate entre ellos en la puntación obtenida (calculada a partir del nivel de idioma de docencia del país de destino que tienen, nota media del expediente y número de créditos totales aprobados). Entonces es cuando las cartas de motivación tienen que desempatar y el alumno con la mejor y la que más guste acabaría siendo el elegido.

Después de darle muchas vueltas pensé que lo mejor sería hacerla resultona pero sin añadirle demasiadas florituras que hicieran creer que me la había preparado tan a conciencia y acabara dando así una imagen poco natural. Vamos, que se notase tan preparada que sonara muy artificial, evidenciando que al escribirla estaba pensando más en lo que quiere leer la persona que la iba a leer en lugar de expresar mis verdaderos motivos.

Así que al final salió algo como lo que transcribo a continuación. No sé si está bien, si está muy mal, si no es lo que me pedían, si es tan tópica como la que escribe todo el mundo, o si acabé escribiendo algo como en teoría yo no quería que fuera. Pero el caso es que me acabaron dando la plaza (posiblemente porque no hubo ningún empate), así que esta carta de motivación me da igual, pero tal vez en el futuro haya alguien a quien ayude sirviéndole de inspiración :)


Ahí va:


Las razones por las que me gustaría tomar parte en el programa Erasmus son muchas y variadas.

Desde el punto de vista académico, creo que se trataría de una excelente oportunidad para dotar mis conocimientos adquiridos en esta facultad de una dimensión internacional y una perspectiva europea.

Desde el punto de vista profesional, me ayudaría a complementar mi currículo, abrirme nuevas puertas y marcar la diferencia, pues soy consciente de la valoración que se hace en los procesos de selección del hecho de haber participado en el programa Erasmus.

Desde el punto de vista personal, tengo muy claro que afrontar el reto de una experiencia como esta me ayudaría a coger más iniciativa, a aprender a tomar de forma valiente las decisiones y ganar en confianza y madurez.
También a conocer y abrirme a otras culturas, hacer nuevos amigos con los que vivir nuevas experiencias y practicar y mejorar mi nivel de alemán -el cual llevo dos años estudiándolo con ilusión para una ocasión como esta-; en definitiva, a crecer como persona.

Y finalmente, ya desde un punto de vista concreto al lugar de las universidades que he elegido para el intercambio, Alemania es un país del que se le elogia la calidad de su sistema educativo y la estructura de su mercado de trabajo. Pienso que esta sería una excelente oportunidad para comprobar por mí mismo cuánto de esto es verdad y usarlo para aprender nuevas metodologías e ideas que poner en práctica a mi regreso a casa.


PD.- Releyéndola otra vez pienso: "joder, si está llena de tópicos" xDD, pero como dije antes, cuando vuelva de Erasmus que me quiten lo bailao ;)


Aachen, con la Catedral y el Ayuntamiento destacando

jueves, 17 de mayo de 2012

Qué ver en Berlín (y V)

La guía de Berlín llega a su fin con esta quinta entrega. La Puerta de Brandeburgo, el Holocaust Memorial y el Reichstag los comenté en la primera parte; la Museumsinsel (Isla de los Museos) con el para mí más destacado Museo del Pérgamo, la Catedral y Alexanderplatz con el Fernsehturm y el Reloj Mundial en la segunda; la East Side Gallery, Potsdamer Platz con el Sony Center donde se lleva a cabo la Berlinale, la Gedächtniskirche o Iglesia del Recuerdo en la tercera; y el Checkpoint Charlie, el Estadio Olímpico y cómo no, el famoso muñequito de los semáforos, el Ampelmännchen, en la cuarta. Ahora en esta quinta parte, tres nuevos lugares más un bonus.

Museo Humboldt de Historia Natural: Uno de los más grandes e importantes del mundo de este tipo, famoso por albergar, entre otras cosas, el mayor esqueleto montado de dinosario del mundo, un Giraffatitan (un herbívoro de cuello largo) aunque las piezas son de diferentes ejemplares. También es conocido por tener uno de los fósiles mejor conservados de un Arqueoptérix, el género de aves más primitivo y muestra de la transición entre los dinosaurios y estas. El museo también cuenta con cientos y miles de fósiles de dinosaurios y otros animales, dioramas con animales disecados, así como una de las mayores colecciones de minerales del mundo, incluyendo algunos meteoritos. Aún con todo, lo exhibidido es una parte minúscula de los fondos del museo.

Giraffatitan, aunque hay quien todavía le llama Brachiosaurus

Berlin Hauptbahnhof: La Estación Central de Berlín, la mayor de Europa e importante obra de ingeniería y arquitectura. Fue inaugurada en 2006 a punto para el Mundial de Fútbol. Tiene cinco plantas, pero sólo dos de estas tienen vías de tren (la superior y la inferior), pues las demás forman un gran centro comercial con decenas de tiendas.

Berlin Hauptbahnhof, iluminada de noche

Palacio de Charlottenburg: De estilo barroco, fue construido a finales del siglo XVII como casa de verano de Federico I de Prusia y su esposa Sofía Carlota (de ahí el nombre del palacio). Más tarde fue ocupado por Federico el Grande, cuya habitación todavía se puede visitar.

Charlottenburg

Y si queda tiempo... Potsdam: ¡Cierto, cierto! Potsdam no es Berlín, pero es una ciudad situada a 25 km de Berlín y a la que se llega en unos 40 minutos en tren. Es famosa por el parque de Sanssouci, de una gran extensión y con numerosos palacios y edificios dignos de ver, el más conocido el propio palacio de Sanssouci, residencia de verano de Federico el Grande. Yo recomiendo encarecidamente visitar Potsdam dedicando un día entero. Mi viaje a Berlín fue de cuatro días y visité todos los monumentos que he expuesto aquí (incluyendo cuatro museos) en tres días y el cuarto lo utilicé para ir a Potsdam. Con menos días creo que no merece la pena ir y mejor quedarse viendo Berlín, pero con más, absolutamente.

Castillo de Sanssouci

Y aquí acaba esta guía por entregas. Pero quién sabe, si vuelvo pronto a Berlín quizá pueda ampliarla con más lugares :)


martes, 15 de mayo de 2012

Juegos de mesa de estilo alemán

El próximo sábado se celebra en Granollers (Barcelona) el VIII Campeonato de España de Carcassonne, al cual espero acudir. Carcassonne es un juego con un éxito notable entre los aficionados a los juegos de mesa, un juego sencillo, fácil de aprender y bastante adictivo.

Hace un par o tres de años a mí me hablaban de juegos de mesa y los únicos que podía citar eran el Monopoly y el Risk, aparte del Scrabble, el Pictionary o el Cluedo. Hasta que un día vi en una librería Abacus la caja de un extraño juego que por su portada y nombre me llamó la atención: el mismo Carcassonne que comentaba antes. Le eché un vistazo a la parte trasera de la caja y por las imágenes que mostraban un juego colorido y vistoso me animé a buscar información y leer las reglas por Internet. Al final me lo acabé comprando.

Ahora es cuando muchos de los que lean esto se preguntarán: ¿pero qué pasa? ¿este no es un blog sobre un Erasmus en Alemania? ¿qué hace el tío este hablando de juegos? Creo que no podrían estar más equivocados ;)

Carcassonne, el primer juego de mesa alemán que compré

Alemania es el país por excelencia de los juegos de mesa, donde tienen una larga tradición y gozan de bastante popularidad. De hecho a una subcategoría de juegos se les conoce por el nombre de juegos de estilo alemán (incluso aunque algunos no hayan sido diseñados ni creados por alemanes) porque comparten una serie de características propias, muy alejadas de los típicos Monopoly y Risk.

El Monopoly y el Risk son juegos que me encantan pero tienen muchos aspectos negativos que hacen que no sean del agrado de todo el mundo. Por ejemplo, a medida que avanza la partida hay un jugador que sobresale de entre los demás y al cual es difícil alcanzar. También se van eliminando jugadores uno a uno, por lo que los primeros eliminados acaban por aburrirse si tienen que esperar al final de la partida. Además, son juegos en los que los errores se pagan muy caros, así que si cometes un pequeño desliz probablemente lo arrastres el resto de partida sabiendo que no tienes posibilidades de ganar, con lo que te acabarás aburriendo igual.

Risk, un juego emocionante pero también muy frustrante

Por contra, los juegos de estilo alemán se basan en la premisa de ser juegos familiares, para todos los públicos: adultos a los que les guste pensar mucho y niños u otros adultos a los que les guste pensar menos. Las reglas por lo general suelen ser sencillas y fáciles de explicar, por lo que ya en la primera partida todo el mundo juega sin tener la sensación de estar perdido. Tal vez haya algún jugador que sobresalga del resto, pero en muchos juegos se establecen mecanismos que ayudan a los jugadores que van perdiendo y compensan la partida. Otra aspecto positivo que tienen es que los jugadores no son eliminados a lo largo de la partida por lo que todos acaban jugando hasta el final. E incluso aunque sea evidente que unos jugadores van ganando y otros perdiendo, los juegos tienen elementos que motivan a todos a seguir jugando, ya sea por superar su record personal de una partida anterior, alcanzar algún objetivo secundario o porque simplemente son juegos sencillos divertidos de jugar.

Colonos de Catán, el juego alemán de mayor éxito mundial


No voy a alargarme más. Próximamente hablaré de los juegos alemanes más famosos, como el Colonos de Catán o el propio Carcassonne. Que por cierto, cuyo ganador en el próximo Campeonato de España viajará gratis a Alemania para participar en el Campeonato Mundial que se celebrará en la Feria Internacional de Juegos de Essen en octubre. No creo que yo tenga muchas posibilidades de ganar el Campeonato de España, pero como por esas fechas ya estaré en Alemania seguro que me paso por Essen a echar un vistazo, aprovechando la Semester Ticket :)

Con esto estreno una nueva etiqueta llamada "cultura alemana" para las entradas del blog, bajo la cual iré recopilando aspectos, tradiciones y costumbres propias del país germano que vaya conociendo durante mi estancia en Aachen :)


sábado, 12 de mayo de 2012

Diccionario alemán español para Kindle

Hace unos meses me autorregalé por mi cumpleaños el Kindle de Amazon, pues de todos los ebooks que hay en el mercado creo que es uno de los que mejor relación calidad-precio tiene.

La cuestión es que después de haberme leído varios libros en castellano en él, creo que ya viene siendo hora de estrenarlo en alemán :), aprovechando los diccionarios que tiene incorporados que te permiten consultar al instante cualquier palabra del texto que no entiendas tan sólo pulsando un botón (en realidad situando el cursor justo delante de la palabra que no sepas).

El diccionario integrado del Kindle

El problema que yo le veo si se está aprendiendo un idioma es que los diferentes diccionarios que vienen incluidos con el Kindle (castellano, inglés, francés, alemán, italiano y portugués) son únicamente diccionarios de definiciones en el mismo idioma de la palabra que consultas. Para leer libros en inglés, alemán o cualquier otro idioma que no se domine demasiado, creo que es preferible utilizar un diccionario inglés-español, alemán-español o en el idioma del libro en cuestión. Al no venir con un diccionario de este tipo hay que comprarse uno o bien descargarse uno gratuito de Internet.

Haciendo una búsqueda en el propio Google se pueden encontrar varios gratuitos. Por ejemplo, escribiendo exactamente esto: "Diccionario Pons Deutsch Español" (incluidas las comillas) nos aparecerá en el primer resultado un enlace al diccionario Pons alemán-español ya en formato mobi, el utilizado por el Kindle.

Una vez descargado, para integrar el nuevo diccionario y que sustituya al anterior de definiciones en alemán hay que:

1. Copiar el nuevo diccionario desde el ordenador a la carpeta Documents del Kindle
2. En el Kindle, darle al botón de opciones, ir a Configuración y en la tercera página, seleccionar modificar Diccionarios.
3. Aquí se elige el idioma y dentro de él, el diccionario que queramos.

El diccionario antiguo no se elimina, simplemente se desactiva sustituyéndose por el nuevo, así que en cualquier momento se pueden volver a repetir los pasos para retornar al viejo.



En teoría, el Kindle debería detectar automáticamente el idioma de los libros que estemos leyendo. Hay veces que no ocurre esto y por ejemplo usa el diccionario de castellano de la RAE cuando estás leyendo libros en alemán. Lo que hay que hacer en estos casos es modificar las metadescripciones de los libros de los que no pilla bien el idioma, indicando nosotros explícitamente que el idioma es el alemán. Esto se puede hacer con el programa Calibre, un cómodo gestor de ebooks que se instala en el ordenador con el que puedes controlar tu biblioteca electrónica, cambiar el formato de los libros y copiarlos al Kindle. No obstante, si alguien no sabe hacerlo he escrito este tutorial: Cómo cambiar el idioma de un ebook con Calibre.

¡Eso es todo! Más adelante quizá me anime a escribir sobre los libros que lea en alemán (o que intente leer!)


viernes, 11 de mayo de 2012

Qué ver en Berlín (IV)

Cuarta parte de la ya no tan pequeña guía sobre lo que no hay que perderse en Berlín. Si en la primera parte hablé de la Puerta de Brandeburgo, el Holocaust Memorial y el Reichstag, en la segunda de la Museumsinsel, la Catedral y Alexanderplatz con el Fernsehturm, y en la tercera de la East Side Gallery, Potsdamer Platz y la Gedächtniskirche, ahora llega el turno de otros tres elementos característicos de la ciudad:

Checkpoint Charlie: Otro ejemplo más de lo que fue la división de Berlín y del país en general. Fue un puesto fronterizo entre el este y el oeste, y aunque con la reunificación fue demolido junto con el resto de puestos (Checkpoint Alfa, Checkpoint Bravo, etc) hace unos años se volvió a reconstruir. A una calle de aquí se encuentra una columna en memoria de Peter Fechter, la primera persona muerta al intentar cruzar el Muro (y a quien parecer Nino Bravo dedicó su canción Libre). La parada de metro más cercana al Checkpoint Charlie es Kochstraße.



Estadio Olímpico: Construido en 1936 para los Juegos Olímpicos del mismo año y símbolo del régimen y la arquitectura nazi. Lo restauraron de cara al Mundial de Fútbol de 2006. Está lejos del centro de la ciudad y lo mejor es ir allí bajándose en la parada de tren de Olympiastadion.  



Ampelmännchen: Esto no es un edificio ni un monumento ni nada, es simplemente el muñeco rojo y verde de los semáforos, que con su diseño característico ha acabado convirtiéndose en otro símbolo más de la ciudad (incluso venden camisetas y souvenirs diversos con él). Incluso hay alguno a tamaño natural por la calle para que te puedas hacer una foto con él.



Continúa en Qué ver en Berlín (y V)



viernes, 4 de mayo de 2012

Permanencia en telefonía móvil y Erasmus

Hoy he recibido mi nuevo teléfono móvil. No soy un apasionado de estos trastos ni de estar todo el día consultando Internet en ellos, pero mi periodo de permanencia en mi compañía actual, Vodafone, hace ya unos meses que expiró así que era ocasión de buscarse una tarifa más barata, especialmente si durante mi Erasmus voy a usar poco (o nada) mi número español.

El problema de irse de Erasmus es que no te puedes comprometer con una permanencia de 18 ó 24 meses y estar pagando el consumo mínimo sin usarlo. Por eso yo tenía muy claro que me iba a cambiar a un OMV (Operador Móvil Virtual) como Simyo, con muy buenas tarifas de Internet y voz, sin "regalarme" un móvil nuevo pero, lo que más me interesaba, sin permanencia ni consumo mínimo.

Lo típico, inicias el proceso de portabilidad y Vodafone te llama al cabo de unos días para ofrecerte una oferta mejor. Una oferta que yo tenía claro que iba a rechazar porque no quería estar pagando un consumo mínimo que en Alemania no iba a usar, por mucho que el móvil nuevo que me ofrecieran resultara muy tentador.

Lo que yo no sabía es que Vodafone tiene la opción de "congelar" tu contrato con ellos, que fue lo que la amable telefonista me dijo. Es decir, si te vas a ir al extranjero les llamas y les dices que quieres interrumpir tu contrato, así que te suspenden la línea (no puedes llamar pero sí recibir llamadas) durante un periodo máximo de 6 meses, en el que no pagas nada al mes. Obviamente la permanencia también se interrumpe, así que si te quedan 14 meses de permanencia, cuando vuelvas a reactivar la línea al cabo de 6 meses seguirás teniendo que cumplir esos 14 meses.

Este dato me hizo decantar la balanza hacia Vodafone y cancelar la portabilidad a Simyo. Con mi móvil actual podría ir tirando durante el Erasmus (además, que es típico de los Erasmus tener un móvil cutre xD) pero como de vez en cuando le da por fallar, pensé que no estaría mal tener un segundo móvil por si acaso (que ya me encargaré de liberar para poder usar con una tarjeta SIM y una operadora móvil alemana).

En resumen, que si alguien va a irse durante unos meses al extranjero y tiene permanencia y consumo mínimo en su tarifa móvil, que llame a su operador y pregunte por la congelación del contrato, que variará de uno a otro pero seguro que algo parecido tienen :)

Pues al final este es mi nuevo móvil xD


martes, 1 de mayo de 2012

Qué ver en Berlín (III)

Hoy me he animado a escribir un poco así que toca la tercera entrega de la mini guía de Berlín. Anteriormente había comentado la Puerta de Brandeburgo, el Holocaust Memorial y el Reichstag en la primera parte; y la Museumsinsel, la Catedral y Alexanderplatz en la segunda. Ahora tocan tres lugares más que no desmerecen ante los anteriores :)

East Side Gallery: Se trata de una parte del Muro de Berlín de 1,3 km que decidió no derribarse en su día y sobre la cual están pintados más de un centenar de murales que tienen como temática la partición en dos de Berlín durante la Guerra Fría. Está situada a orillas del río Spree, siguiendo la calle Mühlenstraße. Lo mejor es bajarse en la parada de tren de Ostbahnhof y recorrerla hasta la parada de metro de Warschauer Straße (o al revés). Personalmente fue uno de los monumentos de Berlín que más me gustó, por lo poco habitual que resulta ver algo así , la originalidad de los murales y toda la historia que tienen detrás

La East Side Gallery de noche y poco antes de comenzar a nevar


Potsdamer Platz: Otra importante plaza en Berlín. Fue el primer lugar de Europa donde se instaló el primer semáforo moderno. Ahora es famosa por ser el lugar donde están las instalaciones y los cines donde se celebra la Berlinale, el Festival Internacional de Cine de Berlín, y el Sony Center, un complejo comercial. Está muy cerca del Holocaust Memorial, así que también se puede ir caminando hasta aquí.

Potsdamer Platz


Gedächtniskirche: O la "iglesia del recuerdo", construída a finales del siglo XIX y bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial, se decidió no restaurarla por lo que se conserva con numerosos desperfectos y en estado de ruina como símbolo contra las guerras. Yo la vi al atardecer, anocheciendo, y me transmitió una imagen casi fantasmagórica. La parada de metro más cercana es la de Kurfürstendamm aunque la iglesia queda justo al otro lado del parque Tiergarten que, recordándolo de la primera parte de esta guía, está al lado de la Puerta de Brandeburgo, el Reichstag y el Holocaust Memorial, por lo que desde cualquiera de estos lugares se puede dar un paseo a lo largo de los más de 3 km del parque hasta llegar a esta Gedächtniskirche.


Gedächtniskirche

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Qué ver en Berlín (IV)